Imperio Sasánida. Cosroes II (Khosrau II). Dracma de plata. 591–628 d.C.
| Emisor | Cosroes II (Khosrau II) |
| Imperio | Sasánida |
| Cronología | 591–628 d.C. |
| Denominación | Dracma |
| Metal | Plata |
| Peso | 4,07 g |
| Diámetro | 30,50 mm |
| Anverso | Busto coronado y drapeado hacia la derecha; crecientes y estrellas exteriores |
| Reverso | Altar del fuego flanqueado por dos figuras asistentes; estrellas y crecientes en el campo |
| Conservación | EBC+ (pátina con zonas de iridiscencia) |
Cosroes II, conocido como Khosrau Parviz —"el Victorioso"— gobernó el Imperio sasánida entre el 590 y el 628 d.C. en el reinado más largo y dramático de la dinastía. Tras recuperar el trono con ayuda bizantina después de la usurpación de Bahram Chobin, llevó el imperio a su máxima expansión territorial: sus ejércitos conquistaron Siria, Palestina, Egipto y llegaron a las puertas de Constantinopla, haciendo realidad el sueño aqueménida de un imperio persa que tocara el Mediterráneo. Se apoderó de la Vera Cruz en Jerusalén en 614 d.C., en uno de los episodios más resonantes de la Antigüedad tardía.
Sin embargo, la sobreextensión militar y la respuesta devastadora del emperador Heraclio invirtieron el curso de la guerra. Entre 622 y 628 d.C., los bizantinos recuperaron todos los territorios perdidos en una campaña fulminante que dejó el Imperio sasánida exhausto y desangrado. Cosroes II fue depuesto y ejecutado por su propio hijo Kavad II en 628 d.C., desencadenando una crisis dinástica de la que el imperio nunca se recuperaría. Apenas dos décadas después, la conquista árabe pondría fin a cuatro siglos de historia sasánida. Esta dracma, de gran módulo y bella pátina iridiscente, es testimonio del apogeo de un imperio en el umbral de su colapso.