Imperio Romano · Germánico · As · acuñado bajo Claudio, 50–54 d.C.
Emisor: Germánico (emisión conmemorativa póstuma acuñada bajo Claudio)
Imperio: Romano Imperial — Dinastía Julio-Claudia
Cronología: Acuñado ca. 50–54 d.C., bajo Claudio (Germánico había fallecido en el 19 d.C.)
Denominación: As
Metal: Cobre (Æ)
Peso: 9,57 g
Diámetro: 28 mm
Ceca: Roma
Anverso: Cabeza desnuda de Germánico a derecha. Leyenda: GERMANICVS CAESAR TI AVG F DIVI AVG N (Germánico César, hijo de Tiberio Augusto, nieto del Divino Augusto).
Reverso: Gran SC (Senatus Consulto) en el campo, rodeado por la titulatura del emperador reinante. Leyenda: TI CLAVDIVS CAESAR AVG GERM P M TR P IMP P P (Tiberio Claudio César Augusto Germánico, pontífice máximo, con la potestad tribunicia, imperator, padre de la patria).
Referencias: RIC 106 (Claudio); Cohen 9; Sear 1905.
Conservación: BC+
Pocos nombres despertaron tanta devoción en la Roma altoimperial como el de Germánico. Hijo de Druso el Mayor y de Antonia la Menor, sobrino de Tiberio —quien lo adoptó como heredero— y padre del futuro Calígula, encarnó durante años la esperanza dinástica de la casa Julio-Claudia. Brillante general, condujo las legiones del Rin en las campañas que vengaron el desastre de Teutoburgo y recuperaron dos de las águilas perdidas por Varo, hazañas que lo convirtieron en el héroe popular por excelencia. Su muerte repentina en Antioquía, en el 19 d.C., entre sospechas de envenenamiento, desató un duelo sin precedentes y dejó un aura de mártir que la dinastía supo administrar con cuidado durante generaciones.
Esta pieza no se acuñó en vida del personaje, sino tres décadas después, bajo su hermano menor, el emperador Claudio. El reverso lo delata: junto a la efigie del difunto Germánico figura la titulatura completa del soberano reinante en torno al SC, marca del bronce emitido bajo autoridad del Senado. Claudio, llegado al trono de forma inesperada y necesitado de legitimidad, recurrió a la memoria de su prestigioso hermano para anclar su propio poder en el linaje más querido por el pueblo y el ejército. Sostener este as es, por tanto, palpar un acto deliberado de propaganda dinástica: el rostro de un héroe muerto, reacuñado en cobre para recordar a Roma de qué sangre descendía su nuevo César.